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22 ago 2011

Joy Division - Oscuridad post-punk



Joy Division es una banda de muy corto recorrido pero larga influencia que se formó en Inglaterra a mediados de los años setenta. Crearon un sonido influenciado por la explosión punk del momento (con los Sex Pistols, entre otros) y por el rock, aunque con una mayor oscuridad, un sonido más siniestro y a menudo tenebroso.
Una voz grave, un bajo que en muchas ocasiones toma el papel de melodía, una batería casi mecánica y unas letras profundas y bastante depresivas, que unidos consiguen ese sonido tan auténtico que les caracteriza. Este sonido, que no era punk, fue lo que posteriormente se conocería como post-punk.

En 1979 sacaron su primer disco, "Unknown pleasures", con el que se convirtieron en grupo de referencia. Sus actuaciones en vivo podían desarrollarse de manera imprevisible, ya que Ian Curtis (el cantante del grupo, y en ocasiones también guitarrista) era epiléptico, y en ocasiones sufría convulsiones y espasmos mientras cantaba, llegando a tener ataques epilépticos y pérdida del conocimiento en mitad del escenario.

Antes de editar este disco, habían grabado material para un supuesto primer disco que no llegó a publicarse en aquel momento, debido a que su productor había añadido numerosos sintetizadores en la mezcla final sin el consentimiento de los miembros del grupo, y éstos se opusieron al resultado final. Vio la luz 16 años más tarde, con la banda ya más que disuelta y junto con otro puñado de canciones, bajo el nombre de "Warsaw" (como se llamaban entonces).

Mientras el grupo obtenía muy buenas críticas y su éxito iba en aumento, Curtis cayó en una depresión debido a sus problemas con la enfermedad y su divorcio. Cada vez le resultaba más difícil actuar en público, hasta que en 1980, poco antes de empezar una gira por EEUU, se ahorcó con tan solo 23 años. Se editó material póstumo, como el disco "Closer", con tintes más oscuros y un mayor uso de sintetizadores que su primer disco.

¿Qué nos habrían traído Joy Division si hubieran tenido más recorrido que cuatro años? Es posible que hubieran ido cambiando hacia un sonido más techno-pop, que ya empieza a brotar en el último tema del disco, Decades. Además, Curtis le estaba mostrado al resto del grupo la música de Kraftwerk como algo novedoso y les instaba a escucharla (lo que supuso un nuevo punto de partida para sus compañeros en New Order, banda que formaron tras la disolución de Joy Division).

Uno de sus temas más conocidos y emblemáticos es Love will tear us apart, publicado en 1980 tras la muerte de Curtis y que había sido grabado un año antes en una Peel session en la BBC. 
Os dejo con el video original de este mítico tema, grabado por ellos mismos. Como curiosidad, las imágenes que se vuelven en tono marrón no fueron intencionadas, sino un error durante la edición del video.
Y por si os quedáis con ganas de más, un tema en directo, Transmission.





25 may 2011

The Sound - Talento sin reconocer


Hoy quiero hablaros de The Sound, un excelente grupo inglés que a pesar de haber estado muy a la altura de los grandes músicos de los ochenta obtuvieron un mínimo reconocimiento, siendo siempre infravalorados y estando a la sombra de otros grupos de aquellos años (excepto en Holanda y Alemania).
Pertenecientes a la corriente del post-punk de los ochenta, poco a poco fueron acercándose a la new-wave y el pop. En su música podemos encontrar profundas melodías, unas suaves y tenues y otras más agresivas y potentes, todo cubierto de un halo de melancolía y sensibilidad que apasiona y atrapa. Sus letras son demoledoras, en las que se habla de miedos, temores, angustias y deseos del ser humano. 

Surgieron en 1979 como una evolución del grupo punk The Outsiders, liderados por Adrian Borland (voz y guitarra). Después de grabar un Ep, The Sound sacó en 1980 su primer álbum, "Jeopardy", un enérgico disco cercano al post-punk de los Outsiders, pero donde ya se empezaba a notar el singular carácter del grupo. En él encontramos grandes temas como Heartland, I can't escape myself o Unwritten law.
Al año siguiente grabaron "From the lions mouth", un disco brillante y potente, imprescindible tanto para los amantes de la música de los ochenta como para los que no lo son. A pesar de contener buenísimos temas como el intenso Winning, Sense of purpose, Possession, The fire o Contact the fact, no obtuvo tampoco éxito.
 
La discográfica del grupo, Korova (con quienes grababan los aclamados Echo & the Bunnymen) les exigió que para su siguiente disco tenían que conseguir un sonido más comercial y llegar a las masas, ya que las ventas dependían del gran público. Pero The Sound no se dejaban manipular así como así y grabaron en 1982 su nuevo disco, "All fall down", donde se alejaban totalmente de lo que les había pedido la discográfica: era un álbum con una sonoridad más compleja, oscura y áspera, y que surgía como respuesta a esas exigencias comerciales. El disco tuvo muy pocas ventas, y claro, ese fue su final en la discográfica. En él hay joyitas musicales como Party of my mind, Red paint o Calling the new tune.
Tras "All fall down", The Sound firmó con otra discográfica independiente y sacaron su cuarto disco en 1985: "Heads and hearts", algo más flojo que los anteriores.

Por estas fechas los problemas mentales de Borland se iban acentuando: tenía un trastorno esquizoafectivo, es decir, sufría un trastorno anímico con profundas depresiones y brotes psicóticos. Éstos se ven en cierto modo reflejados en sus composiciones de estos años en adelante, con obras más frenéticas, 'tortuosas' y melancólicas, tanto las letras como la música.
The Sound sacaron en 1986 un doble disco grabado en directo, "In the Hothouse", y tras quebrar su compañía discográfica y fichar con una belga, editaron el último de la banda, "Thunder up" (personalmente, junto con "Heads and hearts", los más 'pobres' en cuanto a sonoridad y fuerza). Seguían tocando en locales alternativos, pero su merecido reconocimiento no llegaba.

La salud mental de Borland seguía empeorando, teniendo incluso que cancelar varios conciertos ese año, hasta que finalmente el grupo se disolvió en 1988. Pero la imparable creatividad de Borland hizo que continuase su carrera en solitario, grabando cinco discos más, aunque sin conseguir que se fijaran en su música. Y finalmente, un trágico final, ya que Borland se suicidó en 1999 arrojándose a las vías de un tren.

Pero entonces ¿qué falló? ¿Qué le faltaba a The Sound para poder estar en un mejor lugar y no en un constante segundo (o tercer) plano? ¿Influiría su falta de imagen 'prediseñada'? Es algo que no es imprescindible pero sí muchos grupos se benefician de ella para darse a conocer, alimentando también la vista... ¿O su admirable decisión de anteponer sus ideas y proyectos a los intereses comerciales de las discográficas?

En cualquier caso, aunque su éxito fuera modesto, ahora está aquí, en nuestras casas, en nuestros altavoces. Escuchémoslos y demos el valor que merecen. Os recomiendo especialmente los dos primeros, "Jeopardy" y "From lions mouth".
Os dejo con Party of my mind y Winning. Que disfrutes con El Sonido...