¿Quién no conoce a Stevie Wonder? Un talentoso músico, de sonrisa permanente, que cuenta con una impresionante carrera a sus espaldas (y que aún sigue en activo), convirtiéndose en referencia para muchos.
Con 5 años ya tocaba la armónica y el piano. El fundador de la Motown lo fichó a principios de los sesenta cuando tenía tan solo 11 años, un chaval con el ritmo fluyendo por las venas y una fabulosa voz. Fue rebautizado artísticamente como Little Stevie Wonder (maravilloso, sí), y poco después pasó a llamarse simplemente Stevie Wonder.
Con un sonido que fusiona estilos diversos, como soul, funk o R&B, comenzó interpretando canciones de otros autores hasta que en los setenta empezó a grabar composiciones propias. También comenzó en esa época a tocar prácticamente todos los instrumentos que aparecían en sus discos: voz, piano y teclado, sintetizadores (bastante inusuales en la época), armónica o batería, encargándose también de la composición, arreglos y la producción musical. Comenzaba una nueva etapa para Stevie Wonder, donde no paraba de crecer en un constante flujo creativo.
Tiene más de 20 discos a sus espaldas, la gran mayoría grabados en los sesenta y los setenta, cuando aún no había cumplido los 30 años de edad. Coleccionista de premios, entre ellos nada más y nada menos que 25
Grammys, de los cuales 14 los ganó en un período de sólo 4 años
(dejemos al margen lo que pueda representar un premio Grammy; cuántos
artistas de primera ni siquiera han optado a ello... pero no hay que
dejar de reconocerlo, en este caso sí hablamos de un músico con mayúsculas).
Una clara muestra de su talento son discos como "For once in my life"(1968,con el que, podríamos decir, da comienzo esa segunda etapa musical más personal y con más identidad), "Music of my mind"(1972), "Innervisions"(1973)o "Fulfillingness' first finale"(algo así como "Primer final de la plenitud", de 1974).
Y el doble-triple disco (dos LP con un EP) "Songs in the key of life"de 1976, muy esperado por el público y sobre todo por su discográfica, la Motown, que había firmado con él un contrato de 13 millones de dólares (la mayor cantidad pagada hasta el momento). La espera valió la pena, ya que es uno de los discos con más éxito de los setenta).
Numerosos temazos, entre los que cabe destacar Superstition, Higher Ground, Master Blaster (Jammin'), Living for the City, I Wish, Signed Sealed Delivered I'm Yours, Isn't She Lovely, For Once in My Life, Pastime Paradise, You Are the Sunshine of My Life, Uptight, You've Got it Bad Girl, I Just Called to Say I Love You o I Was Made to Love Her, entre muchos otros.
Os dejo con el exitazo Superstition, en un genial vídeo del mítico programa Soul Train, donde podemos ver el poder de su música para mover al público (¡eso sí que es bailar!) y con Master blaster (Jammin'), jugando con el reggae como homenaje a Marley.
Como es lógico, el mundo de la música está repleto de versiones o covers. Algunas adquieren una identidad tan propia que parecen convertirse en 'la auténtica'.
Hemos escuchado montones de canciones de las que desconocemos su versión original, y de pronto descubrimos que la primera es una delicia que supera la versión posterior, aunque también fuera un buen tema. Otras veces ocurre lo contrario: hemos escuchado el cover, nos encanta, y nos encontramos con que la canción original es de todo excepto buena, pero captando su esencia alguien ha conseguido hacer un buen tema. Porque eso también sucede, originales tan terribles que menos mal que alguien decidió hacer una versión decente de esa semilla tan mal desarrollada. Y es que, si esto ocurre, es porque el tema original tendrá algo rescatable y digno de reconstruir...
Por supuesto también hay muchas versiones que dejan mucho que desear y no le hacen la mínima sombra al original. Bueno, a estas malas versiones no le vamos a prestar atención, claro... Nos centraremos en buenas covers, al margen de si la original es de mayor, menor o igual calidad.
Así que para comenzar con la sección de las versiones, he optado por Turnaround. Algunos de vosotros conoceréis la versión de Nirvana, que se grabó por primera vez en una peel-session en 1990, siendo reeditada en 1992 para su disco de versiones "Incesticide". Otros habréis escuchado la original de Devo, que apareció como cara B del sencillo "Whip it" en 1980, y trece años después se reeditó de nuevo. Y algunos tendréis el gusto (o disgusto) de conocer las dos.
En este caso las diferencias entre una y otra son básicamente el sonido e instrumentación, ya que la estructura del tema se mantiene igual. Nirvana aporta su sonido eléctrico de power trío, y Devo andaban haciendo de las suyas con sintetizadores y un sonido puramente ochentero (sin olvidar su estrafalaria estética y el surrealismo que los rodea).
Para gustos, los colores... Las dos tienen su punto interesante, y he de reconocer que no sabría muy bien por cuál decantarme, depende del día... La verdad es que la de Devo en momentos puede ser bastante estresante.
¿A tí cuál te llama más?
Joy Division es una banda de muy corto recorrido pero larga influencia que se formó en Inglaterra a mediados de los años setenta. Crearon un sonido influenciado por la explosión punk
del momento (con los Sex Pistols, entre otros) y por el rock, aunque con una mayor oscuridad, un sonido
más siniestro y a menudo tenebroso.
Una voz grave, un bajo que en muchas
ocasiones toma el papel de melodía, una batería casi mecánica y unas
letras profundas y bastante depresivas, que unidos consiguen ese sonido
tan auténtico que les caracteriza. Este sonido, que no era punk, fue lo que posteriormente se conocería como post-punk.
En 1979 sacaron su primer disco, "Unknown pleasures", con el que se convirtieron en grupo de referencia. Sus actuaciones en vivo podían desarrollarse de manera imprevisible, ya que Ian Curtis (el cantante del grupo, y en ocasiones también guitarrista) era epiléptico, y en ocasiones sufría convulsiones y espasmos mientras cantaba, llegando a tener ataques epilépticos y pérdida del conocimiento en mitad del escenario.
Antes de editar este disco, habían grabado material para un supuesto primer disco que no llegó a publicarse en aquel momento, debido a que su productor había añadido numerosos sintetizadores en la mezcla final sin el consentimiento de los miembros del grupo, y éstos se opusieron al resultado final. Vio la luz 16 años más tarde, con la banda ya más que disuelta y junto con otro puñado de canciones, bajo el nombre de "Warsaw" (como se llamaban entonces).
Mientras el grupo obtenía muy buenas críticas y su éxito iba en aumento, Curtis cayó en una depresión debido a sus problemas con la enfermedad y su divorcio. Cada vez le resultaba más difícil actuar en público, hasta que en 1980, poco antes de empezar una gira por EEUU, se ahorcó con tan solo 23 años. Se editó material póstumo, como el disco "Closer", con tintes más oscuros y un mayor uso de sintetizadores que su primer disco.
¿Qué nos habrían traído Joy Division si hubieran tenido más recorrido
que cuatro años? Es posible que hubieran ido cambiando hacia un sonido más
techno-pop, que ya empieza a brotar en el último tema del disco, Decades. Además, Curtis le estaba mostrado al resto del grupo la música de Kraftwerk como algo
novedoso y les instaba a escucharla (lo que supuso un nuevo punto de partida para sus compañeros en New Order, banda que formaron tras la disolución de Joy Division).
Uno de sus temas más conocidos y emblemáticos es Love will tear us apart, publicado en 1980 tras la muerte de Curtis y que había sido grabado un año antes en una Peel session en la BBC.
Os dejo con el video original de este mítico tema, grabado por ellos mismos. Como curiosidad, las imágenes que se vuelven en tono marrón no fueron intencionadas, sino un error durante la edición del video.
Y por si os quedáis con ganas de más, un tema en directo, Transmission.
Grauzone (Zona Gris en alemán) es un grupo suizo de música electrónica que formó parte de la Nueva Ola Alemana, movimiento surgido en los ochenta donde todos los grupos cantaban en alemán (algo novedoso en esa época, ya que la mayoría de los grupos alemanes cantaban en inglés).
Formado en sus inicios por Martin Eicher (voz, guitarra y sintetizadores), Marco Repetto (percusión) y GT (bajo), más tarde se unieron al grupo el hermano de Eicher, Stephan (guitarra y sintetizador), Ingrid Berney (bajo) y Claudine Chirac (saxo). También añadieron efectos de iluminación y un proyector de super-8.
Tuvieron una brevísima carrera musical, estando en activo tan solo desde 1980 a 1982. Obtuvieron una gran fama en 1981, al editar el temazo Eisbär (Oso polar), que se ha convertido en un himno que aún hoy suena con tanta fuerza como antaño, y que continúa llenando las pistas de baile, sobre todo tras haber sido recuperado y versionado por muchos Djs.
Un tema con una concepción, podría decirse, bastante minimalista: una caja de ritmos, guitarra, una melodía simple entonada por una voz que se muestra bastante fría y algo ruda, y en cuyo comienzo nos evocan los vientos árticos. Un tema que no ha caducado y que se ha convertido en todo un clásico. Apareció por primera vez en el recopilatorio "Swiss Wave - the album", con grupos en este caso de la Nueva Ola Suiza.
En 1982 recorrían los ambientes underground haciendo conciertos, de los cuales muchas veces el público salía muy decepcionado porque el grupo no quería tocar su gran éxito, ya que preferían experimentar haciendo improvisaciones y tocando otros temas. Un miembro del grupo ya lo dijo una vez: "Si quieren escuchar Eisbär, que se compren el disco". Más claro agua.
Así, el grupo, al que el éxito no le había gustado demasiado y que no quería basarse en las exigencias comerciales, acabó disolviéndose en 1982.
Pero no debemos pensar que Grauzone fue un grupo de un solo éxito, ya que tienen otros grandes temas como Film 2, Wütendes glas o el electrizante Raum, todos basados en ritmos marciales con melodías simples pero de una increíble fuerza.
Aquí está la visionaria y legendaria Eisbär. ¡¡Quiero ser un oso polar!!
REM (que tomaron el nombre de Rapid Eye Movement, una fase del sueño), se han convertido en uno de los grupos claves de la historia del rock. Con 15 discos a sus espaldas hasta el momento (sin contar recopilatorios ni directos) han demostrado que hacen música de calidad, y muchos de sus temas se han convertido en clásicos del siglo XX. Es complicado etiquetarlos en un estilo concreto; sonarán más o menos rock, más o menos folk, más íntimos o más cañeros, pero durante décadas han conseguido seguir manteniendo su sonido REM, a pesar de las ligeras variaciones de estilo según la etapa de su carrera.
Durante mucho años fueron un cuarteto (posteriormente trío), formado por Michael Stipe (voz), Mike Mills (bajo, teclado y coros), Bill Berry (batería) y Peter Buck (guitarra). Su sonido es una mezcla de rock y pop con toques folk y country (sobre todo en sus comienzos), y son características sus líneas melódicas, que tienen una identidad única gracias a la inconfundible voz de Stipe.
Hablar detenidamente de cada uno de sus discos sería un trabajo demasiado largo y complejo, así que haré un rápido recorrido sobre su trayectoria, llena de discos que fueron viendo la luz con poco tiempo de diferencia entre uno y otro, y que son una clara muestra de la evolución del grupo durante unos 30 años.
Su primer disco"Murmur" (1983) recibió muy buena acogida. Sonaba muy fresco, con grandes temas como Catapult, Radio free Europe, We walk o 9-9. Al año siguiente publicaron "Reckoning", un disco rítmico con bastante fuerza (So. Central Rain o Pretty perssuasion son algunos de sus temas). Continuaban a toda velocidad sacando un disco por año: "Fables of reconstruction" (1985) seguía la misma línea que los anteriores aunque algo más tranquilo: contiene muy buenos temas como Maps and legends, Driver 8 o Crazy.
Sin perder las buenas costumbres, un año después llegó "Lifes rich pageant", considerado por muchos como uno de los mejores discos de los 80. Más rockero que el anterior y con un sonido que empieza a definir más claramente el 'color REM': Superman, Cuyahoga o Fall on me son algunos de sus temas.
En 1987 sorprendieron con el gran disco "Document", donde aparecen los clásicos It's the end of the world as we know it y The one I love. En ese momento, REM ya eran muy reconocidos y valorados, y contaban con una gran cantidad de seguidores.
Con "Green" (1989) ficharon para la multinacional Warner Bros (con la que siguen hasta ahora), y ya se situaban en lo más alto de los grupos del momento. En él podemos escuchar Orange crush, I remember California o Stand.
Es entonces cuando comienza una nueva etapa para el grupo (a mi parecer, en la que sacan sus mejores discos, consiguiendo un sonido puramente suyo, tan característico y lleno de vitalidad). "Out of time" (1991) es algo más tranquilo y elaborado que los anteriores, y cuenta con temas que son ya símbolo del grupo, como Losing my religion o Shiny happy people (junto con Kate Pierson, cantante de B-52s, que colabora en otra de las canciones del disco). Otros menos conocidos, pero también muy buenos temas de este disco son Texarkana, Low o Radio song.
Al año siguiente sacaron el discazo "Automatic for the people" (uno de sus mejores discos), más delicado y tranquilo, absorvente y puro, con auténticos temazos (muchos de los cuales son ya míticos) como Drive, Everybody hurts, Try not to breathe, Man on the Moon o The sidewinder sleeps tonite. Por cierto, este disco fue arreglado por el mismísimo John Paul Jones, bajista de los Zeppelin.
Y en 1994 sacan el que, para mí, es su mejor disco junto con el anterior: el increíble "Monster", que contrasta totalmente con el sonido acústico y tranquilo de los anteriores. En "Monster" hay un carácter más rockero y abunda la distorsión, dando un sonido verdaderamente peculiar a cada canción (ya no solo suena 'a Rem', sino a 'Monster'). Temazos como What's the frequency Kenneth, King of comedy, Bang and blame, Circus envy, Crush with eyeliner... Vamos, que ninguno de los temas del disco tiene desperdicio, creedme. Un sonido intenso que llega directo a las entrañas para conquistarnos a la primera escucha.
Comienzan entonces una grandísima gira mundial, después de más de cinco años sin hacer ninguna, y la cual tuvo que interrumpirse debido a un cúmulo de problemas de salud que sufrieron los miembros del grupo: Berry sufrió una aneurisma cerebral, Mills tuvo que operarse para quitarse un tumor intestinal y Stipe fue operado de una hernia. Afortunadamente, todos se recuperaron y posteriormente continuaron con la gira.
En 1997 REM presentaban "New adventures in Hi-Fi". Reconozco que en un principio fui bastante reacia a este disco, infravalorándolo y dejándolo en un segundo plano. Probablemente se debió a que "Monster" era tan potente, tan absorvente y único, que esperaba un carácter parecido, pero en cambio era muy diferente (dejándome indiferente). Con canciones de estilos muy variados que, reconozco, me ha ido gustando más con los años. A día de hoy, puedo decir que tiene buenos temas como Binky the doormat, New test leper, Undertown, Leave o Bitersweet me.
En ese momento, Berry dejó el grupo (al parecer por la necesidad de reposo tras su enfermedad pasada y por la falta de motivación para continuar con giras y discos) y se marchó con su familia a vivir una vida más tranquila. A partir de ese momento, REM pasa a ser un trío, contando con baterías externos para grabaciones y directos.
"Up" (1998) surgió con un sonido más experimental que el que habían tenido hasta el momento (al margen de sus ligeros cambios estilísticos), menos tradicional y con un mayor empleo de sintetizadores. Aunque en su día me ocurrió igual que con el anterior, decepcionándome en sus primeras escuchas (probablemente por mi ansia de escuchar otro "Monster"), es otro buen disco, con canciones como Lotus, At my most beautiful, You're in the air o The apologist.
En los años siguientes publicaron "Reveal" y "Around the sun", discos que me dejaron (y aún hoy me siguen dejando) indiferente, con algún tema que puede resultar interesante, pero poco más, no dejaban una huella especial.
Empezaba a penar que REM iban a ir disipándose poco a poco hasta perderse en la nada, con un montón de nuevas canciones que iban a sonar siempre a lo mismo, como si fuera una misma cancion standarizada que modificaban un poco pero sin nada importante que aportar. Por suerte, cuando escuché su siguiente disco, "Accelerate" (2008) me alegré bastante porque el carácter de REM iba
de nuevo más allá de las baladas insulsas y excesivamente monótonas de los
últimos discos, era más potente, algo más furioso y parecía que tenían algo que contar. Tengo que escucharlo un poco más, y aunque como digo, me ha dado ciertas esperanzas de poder revivir el sonido REM de antaño, tampoco me ha enganchado completamente en su primera escucha.
Muy recientemente ha visto la luz "Collapse into now" (2011), el cual no he tenido ocasión de escuchar aún. ¡Si lo has catado ya, te animo a comentarlo!
Así que, viendo esta extensa producción musical y abarcando estilos algo diversos, es realmente complicado escoger solo dos de sus temas para ponerlos como muestra (bueno... todos les habéis escuchado seguro, aunque no sepáis que son ellos).
Por un lado, pondré uno del álbum "Monster", teniendo en cuenta que rompió bastante con lo que venían haciendo hasta el momento y que para mí es su mejor disco. Cualquiera sería una buena muestra; escojo el que abre el disco, What's the frequency Kenneth, el que me dio la vuelta a la cabeza nada más meter el cd en el radiocassette.
Y para que escuchéis uno que camine más cercano a su, digamos, estilo general, The one I love, un tema con una estructura sencilla y pocos cambios, pero que muestra muy bien la esencia del grupo. Os invito a adentraros en su música para que sintáis su recorrido desde vuestra propia percepción. Porque ya sabemos: para gustos, los colores.
Aunque de primeras pueda no sonaros en absoluto esta canción, seguro que todos los que habéis visto"El silencio de los corderos"no la habéis olvidado desde entonces, ambientando la mítica escena donde Buffalo Bill se desea a sí mismo mientras se maquilla y se mira frente al espejo, bailando como una mariposa bajo su deseo de transexualidad.
La canción, escrita por William Garvey, fue interpretada por Q Lazzarus, una cantante (sí, habéis leído bien, UNA cantante) con voz profunda, de tesitura bastante grave, de la que se conoce muy poco. Antes de dedicarse a la música era taxista en Nueva York y según parece (cosas de la vida) un día subió al taxi Jonathan Demme (director de la película) y fue ahí donde escuchó una demo de la canción.
Q Lazzarus es conocida principalmente por este tema, Goodbye horses, que salió a la luz en 1988 en la película "Casada con todos", también de Demme. Después de aparecer en 1991 en "El silencio de los corderos" fue relanzado como single en una versión extendida. En esta película formó una parte indispensable para la concepción de esa increíble escena, gracias a la oscuridad de su sonido y a la temática tan profunda y en cierto modo compleja de la letra.
Es curioso que las pocas canciones que podemos encontrar de Q Lazzarus aparezcan precisamente en cuatro películas del mismo director: además de las dos mencionadas, podemos encontrar el tema The candle goes away en la película "Algo salvaje" y la versión de un tema de Talking Heads, Heaven, en la película "Philadelphia" (donde podemos verla cantándola mientras Tom Hanks y Antonio Banderas están bailando juntos). Otro de sus temas es White lines, que aparecía en la cara-b del vinilo de Goodbye horses.
Estamos ante un grandísimo tema que se ha convertido en icono para muchos, inolvidable, oscuro, profundo e hipnótico, imposible de olvidar. Aquí tenéis la versión extendida. Absolutamente imperdible.
Hoy quiero hablaros de The Sound, un excelente grupo inglés que a pesar de haber estado muy a la altura de los grandes músicos de los ochenta obtuvieron un mínimo reconocimiento, siendo siempre infravalorados y estando a la sombra de otros grupos de aquellos años (excepto en Holanda y Alemania).
Pertenecientes a la corriente del post-punk de los ochenta, poco a poco fueron acercándose a la new-wave y el pop. En su música podemos encontrar profundas melodías, unas suaves y tenues y otras más agresivas y potentes, todo cubierto de un halo de melancolía y sensibilidad que apasiona y atrapa. Sus letras son demoledoras, en las que se habla de miedos, temores, angustias y deseos del ser humano.
Surgieron en 1979 como una evolución del grupo punk The Outsiders, liderados por Adrian Borland (voz y guitarra). Después de grabar un Ep, The Sound sacó en 1980 su primer álbum, "Jeopardy", un enérgico disco cercano al post-punk de los Outsiders, pero donde ya se empezaba a notar el singular carácter del grupo. En él encontramos grandes temas como Heartland, I can't escape myself o Unwritten law.
Al año siguiente grabaron "From the lions mouth", un disco brillante y potente, imprescindible tanto para los amantes de la música de los ochenta como para los que no lo son. A pesar de contener buenísimos temas como el intenso Winning, Sense of purpose, Possession, The fire o Contact the fact, no obtuvo tampoco éxito.
La discográfica del grupo, Korova (con quienes grababan los aclamados Echo & the Bunnymen) les exigió que para su siguiente disco tenían que conseguir un sonido más comercial y llegar a las masas, ya que las ventas dependían del gran público. Pero The Sound no se dejaban manipular así como así y grabaron en 1982 su nuevo disco, "All fall down", donde se alejaban totalmente de lo que les había pedido la discográfica: era un álbum con una sonoridad más compleja, oscura y áspera, y que surgía como respuesta a esas exigencias comerciales. El disco tuvo muy pocas ventas, y claro, ese fue su final en la discográfica. En él hay joyitas musicales como Party of my mind, Red paint o Calling the new tune.
Tras "All fall down", The Sound firmó con otra discográfica independiente y sacaron su cuarto disco en 1985: "Heads and hearts", algo más flojo que los anteriores.
Por estas fechas los problemas mentales de Borland se iban acentuando: tenía un trastorno esquizoafectivo, es decir, sufría un trastorno anímico con profundas depresiones y brotes psicóticos. Éstos se ven en cierto modo reflejados en sus composiciones de estos años en adelante, con obras más frenéticas, 'tortuosas' y melancólicas, tanto las letras como la música.
The Sound sacaron en 1986 un doble disco grabado en directo, "In the Hothouse", y tras quebrar su compañía discográfica y fichar con una belga, editaron el último de la banda, "Thunder up"(personalmente, junto con "Heads and hearts", los más 'pobres' en cuanto a sonoridad y fuerza). Seguían tocando en locales alternativos, pero su merecido reconocimiento no llegaba.
La salud mental de Borland seguía empeorando, teniendo incluso que cancelar varios conciertos ese año, hasta que finalmente el grupo se disolvió en 1988. Pero la imparable creatividad de Borland hizo que continuase su carrera en solitario, grabando cinco discos más, aunque sin conseguir que se fijaran en su música. Y finalmente, un trágico final, ya que Borland se suicidó en 1999 arrojándose a las vías de un tren.
Pero entonces ¿qué falló? ¿Qué le faltaba a The Sound para poder estar en un mejor lugar y no en un constante segundo (o tercer) plano? ¿Influiría su falta de imagen 'prediseñada'? Es algo que no es imprescindible pero sí muchos grupos se benefician de ella para darse a conocer, alimentando también la vista... ¿O su admirable decisión de anteponer sus ideas y proyectos a los intereses comerciales de las discográficas?
En cualquier caso, aunque su éxito fuera modesto, ahora está aquí, en nuestras casas, en nuestros altavoces. Escuchémoslos y demos el valor que merecen. Os recomiendo especialmente los dos primeros, "Jeopardy" y "From lions mouth".
Os dejo con Party of my mind y Winning. Que disfrutes con El Sonido...
Si estamos hablando de grupos imprescindibles en la historia de la música, no podían faltar los genuinos, innovadores y magistrales Sonic Youth, gran influencia para muchos grupos de rock alternativo de los 90 (y para muchos que los tuvimos como banda sonora de nuestra juventud).
Pocas bandas podemos encontrar de la índole de Sonic Youth, que realmente hagan lo que les salga de las entrañas sin rendir cuentas a nadie, al margen de si venderá o no. Desde sus comienzos en 1981 han estado experimentando y dotando a cada uno de sus temas de una gran personalidad, de sonidos y formas distintas que suenan contundentes y directos, tanto los más agresivos y potentes (como la mayoría) o más evocadores y, de algún modo, delicados.
Estuvo formado inicialmente por Thurston Moore (guitarra y voz) y Kim Gordon (bajo, voz y guitarra) junto a otros dos miembros, que poco tiempo después se marcharon dejando paso a Lee Ranaldo (guitarra y voz en algunos temas) y Steve Shelley (batería).
En sus 30 años de carrera han sacado 16 discos de estudio, además de sencillos, recopilatorios y colaboraciones en bandas sonoras. A día de hoy siguen en activo (su último disco vio la luz hace dos años), en forma y con ideas, aunque considero que sus últimos discos son de menor calidad.
Los ochenta fue una época donde destacaba el uso de las nuevas tecnologías en la música, y la electrónica tuvo una vertiente más comercial y otra más experimental. Pocos años atrás había surgido un movimiento llamado No Wave que iba en contra de cualquier género y estilo, experimentando con los sonidos y armonías como reacción al género New Wave, tan de moda con sus sintetizadores. Los grupos que pertenecían a la No Wave eran de estilos muy diversos, manteniéndose firmes a su idea de no encasillarse.
Sonic Youth pertenecían a este movimiento, explorando las posibilidades del sonido y el ruido, haciendo lo que más tarde se conoció como noise-rock. Se les ha clasifica muchas veces dentro del rock, punk y underground del momento, pero eso es en cuanto a actitud, porque musicalmente siempre han ido más allá.
Han sido siempre muy vanguardistas, consiguiendo un sonido único y atípico que está íntimamente ligado al ruido, usando fuertes distorsiones, disonancias (a menudo con numerosas guitarras en el escenario con distintas afinaciones) y efectos sonoros (los hemos podido ver tocar las guitarras golpeando las cuerdas con baquetas, un arco de violín o herramientas varias como destornilladores).
En sus primeros años el sonido se acerca al post-punk y noise, de color ochentero pero con su habitual ruidismo y más salvajismo que en discos posteriores. Estructuras complejas que más tarde se simplificaron (bueno, en cierto modo...) y fueron apareciendo temas más evocadores donde hay un mayor juego con las texturas.
Es difícil escoger uno de sus discos como referencia. Lo mejor para el que no los conozca, es escuchar todo su material para impregnarse de su sonido y apreciar su personal concepción de crear música. Pero si de primeras queréis adentraros en este universo sónico con sus momentos más brillantes, os recomiendo que empecéis por algunas de sus mayores joyas:
- "Goo" 1990 (Dirty boots, Kool thing, Cinderella's big score, Titanium expose, My friend goo...)
- "Washing machine" 1995 (Panty lies, No Queen blues, el homónimo Washing machine, Becuz, Little trouble girl -con la colaboración de Kim Deal, de los Pixies-, Skip tracer, The diamond sea -un tema de casi 20 minutos de duración-...).
- "Daydream nation"1988 ('Cross the breeze, Teenage riot, Eric's trip, Candle, The sprawl, Kissability...)
- "Experimental Jet set, trash and no star"1994 (Bull in the heather, Screaming skull, Skink, Self obsessed and sexxee, Tokyo eye...)
Si escucháis uno de estos discos os quedaréis fascinados. Si escucháis
más de uno caeréis rendidos a sus pies. ¿Y cómo consiguen seguir en
activo después de treinta años? Además del buen entendimiento entre
ellos, musical y extramusical (por cierto, Moore y Gordon se casaron a los pocos años de formar la banda) es porque no se trata
de una innovación puntual, sino de su capacidad para experimentar y
crear música interesante y rompedora año tras año.
Los demás discos tampoco tienen desperdicio, sobre todos los anteriores a 1998: "Sister", "Bad moon rising", "Evol", "Confusion is sex", y los EP "Sonic Youth" y "Kill your idols".
A partir de 1998 se volvieron más melódicos, con estructuras más convencionales y perdieron parte de su carácter anterior. Aunque siguen siendo ellos y su personalidad sigue presente, considero que no tienen temas tan imprescindibles como los anteriores.
Como curiosidad, "NYC Ghosts & flowers" fue grabado después de que les robaran el camión de giras con todas sus guitarras, amplis y demás material.
Os animo a ver el documental "1991: The year punk broke", donde aparecen Sonic Youth en su gran gira por Europa tras la presentación de "Goo" junto a sus amigos de Nirvana, que aún eran relativamente poco conocidos. En él podemos ver momentos inolvidables, locos y llenos de conversaciones surrealistas y delirantes. También aparecen en este documental Dinosaur Jr. o Babes in Toyland entre otros. Existe una versión subtitulada en español (aún tengo el video en VHS, ¡aunque ya no tengo video para reproducirlo!). Vedlo porque es un documento que realmente vale la pena si os gusta lo que se estaba cociendo en la música alternativa de aquellos años.
Ya que os he hecho algunas recomendaciones de discos y temas para escuchar, os enlazo Becuz, de su disco "Washing machine" y Kool thing, de "Goo".
¡A gozar con esta juventud sónica!
Los Pixies es uno de los grupos clave y más influyentes para la oleada de rock alternativo de los años noventa y para una multitud de jóvenes que encontraron/mos en ellos un sonido único, ganándose una gran admiración. Su música es poco convencional y compleja de definir, un cóctel genuino que vio la luz gracias a la unión de Black Francis, posteriormente llamado Frank Black (voz y
guitarra), Kim
Deal (bajo y voz), Joey Santiago (guitarra) y David Lovering (batería).
Su música es una amalgama de elementos que contrastan y se complementan estupendamente, conformando esa identidad sonora que ningún grupo ha podido reproducir (aunque sí imitar o seguir bajo una fuerte influencia o inspiración). Una particular voz que combina melodías suaves y momentos narrativos con repentinos chillidos, guitarras distorsionadas con solos algo alocados y aparentemente torpes, una batería firme y sin demasiadas complicaciones, un bajo tosco con el duro toque de púa, los dulces coros de "Mrs. John Murphy" (como aparecía en los primeros discos
Kim Deal, tomando el nombre de su marido a modo de broma)... Todo esto unido a unas letras surrealistas que a menudo tratan un tema muy admirado por Frank Black, los ovnis y alienígenas, así como temas bíblicos y en ocasiones letras en un español poco entendible que resulta en cierto modo cómico, fruto de la admiración de Francis por lo hispano tras una breve estancia en Puerto Rico.
Si mezclamos bien todos estos elementos surge el sonido puramente Pixies, donde no brilla una gran técnica instrumental, sino talento compositivo y una particular concepción de la música que perdura y perdurará durante décadas. Cualquiera de sus discos son imprescindibles y de obligada escucha.
Después de grabar una demo ("The Purple Tape", que fue reeditada tras la disolución del grupo bajo el nombre de "Pixies EP") publicaron su primer disco en 1988, "Come on pilgrim", que ya mostraba el peculiar sonido del grupo. Un conjunto de temas llenos de identidad propia que hicieron de este primer disco un magnífico punto de partida. Nimrod's son, I've been tired, la evocadora Caribou, con un punto más punk encontramos Isla de Encanta y la absolutamente personal y bipolar Vamos (que aparece también en su siguiente disco)...
Éste se reeditó con el que fue su siguiente disco, "Surfer rosa", un disco muy revolucionario que marcó un antes y un después en la evolución del rock alternativo. En la primera escucha ya llega directo a las entrañas, y junto con el anterior disco constituyó los cimientos sobre los que se construiría y
desarrollaría la banda. Contiene temas enérgicos con marcados contrastes como Broken face, Oh my golly! o Tony's theme, y otros más tranquilos como el melancólico y profundo Where is my mind, Gigantic (composición de Deal, tema mítico de los Pixies), Break my body o Brick is red.
"Doolittle" (1999) tuvo una gran acogida y es, en cierto modo, más 'fácil' de escuchar. Un nuevo repertorio que amplía la colección de temazos de los Pixies: Monkey gone to heaven, el inquietante Tame, Hey, Debaser, Wave of mutilation, las envolventes Silver(Deal a la guitarra con slide y Lovering el bajo) y I bleed... Ninguno de los temas que componen este disco tiene desperdicio, otra joya que nos lleva por distintos paisajes durante su escucha.
En esos años comenzaron los roces entre Francis y Deal, una lucha de egos llena de discusiones y malos rollos incluso durante la grabación y los conciertos. En gran parte tuvo que ver que Kim se molestaba porque quería incluir más composiciones suyas y Francis, líder del grupo, se oponía. Además, después de tres discos en solo dos años y mucha actividad en giras, la tensión pasó factura al grupo y los enfrentamientos fueron constantes, por lo que se tomaron un descanso.
En esta época Kim montó otro grupo, The Breeders, y Francis hacía conciertos en solitario.
Poco después volvieron a la carga, con Francis más pendiente de limitar la participación como compositora de Deal, y en su siguiente disco "Bossanova" (1990) no hay ninguna canción de ella. Es un álbum muy particular con un sonido algo distinto, más surf y con tintes pop (y nada de bossanova, por cierto). Contiene también grandes temas como Velouria (con theremín), Is she weird, Blown away, The happening, Dig for fire o Hang wire.
Al año siguiente publicaron "Trompe le monde", otro discazo que aunque mantiene ciertos colores pop, vuelve a emanar esa rabia más punk de sus discos anteriores. Alec Eiffel, Planet of sound, Subbacultcha, U-mass, Space (I believe in), Lovely day...
Tras su gira con U2 la tensión era ya insostenible, por lo que a principios de 1993 Francis anunció por la radio que se disolvían, aunque aún no se lo había comunicado a la banda (después se lo dijo a sus compañeros por teléfono y fax, de lo cual se arrepintió más tarde ya que no había dado opción de poder buscar una solución).
Tras su disolución, los miembros de los Pixies crearon sus propios grupos: Francis/Black sacó discos en solitario y formó después la banda Frank Black and the Catholics (en total casi una veintena de discos). Kim Deal volvió a The Breeders y posteriormente formó The Amps. Santiago tocó la guitarra en los discos en solitario de Black y formó junto a su mujer The Martinis. Lovering trabajó como mago (abriendo en varias ocasiones actuaciones de Black y Deal) y tocó en uno de los discos de Tanya Donelly (componente de Breeders durante un tiempo).
Siempre hubo rumores que afirmaban que volverían, pero esto no ocurrió hasta 2004. Hasta el momento han hecho giras, actuado en festivales, y se ha publicado material recopilatorio y canciones idéditas en cd y dvd. Quién sabe si nos sorprenderán con un nuevo disco en años posteriores...
Para terminar, comentar una anécdota curiosa de su comienzo como banda. Después de ser compañeros de
habitación en la Universidad, Francis y Santiago pusieron un anuncio
buscando bajista "al que le gustara tanto el grupo folk Peter, Paul
& Mary como la banda de hardcore punk Hüsker Dú". La única persona
que respondió al anuncio fue Kim Deal, que se unió al grupo aunque nunca
había tocado el instrumento (cogió un bajo que tenía su hermana y
empezaron a ensayar). Poco después se incorporó Lovering, sugerido por
el marido de Deal.
Son tantas las joyas que nos han dejado Pixies que me cuesta muchísimo decidirme... Bien, Gouge away, en un directo de 1990 y Monkey gone to heaven, todo un himno.
Aquí están: los auténticos e inigualables Pixies.
¡Atención, atención! Abrochaos los cinturones que aquí llegan Primus, una de las bandas más sorprendentes y genuinas de las últimas décadas. Este trío surgió en California a finales de los 80 con un estilo muy lejano a lo establecido en el panorama musical del momento. Su música es de difícil clasificación: una fusión de rock alternativo, hard rock y funk rabioso donde combinan potencia, técnica y humor (gracias a sus letras bizarras y caricaturescas, cantadas por una peculiar voz nasal y 'chirriante' de marcadísimo acento).
Un papel fundamental en el sonido del grupo lo tiene Les Claypool, cantante y bajista, que demuestra una gran maestría a la hora de tocar el bajo, sólido y con un sonido gordo y penetrante. Podemos encontrarlo tocando el bajo eléctrico, el fretless (sin trastes), el contrabajo o la whamola (una especie de contrabajo con una sola cuerda que se golpea con una baqueta y cuya afinación se controla con la otra mano mediante una palanca que tensa y destensa la cuerda).
Junto a él, Larry LaLonde (guitarra y banjo) y sus juguetonas melodías. Han tenido varios baterías, como Jay Lane, Tim Alexander (tras cuyo abandono el grupo estuvo a punto de retirarse) y Brian Mantia. El grupo se disolvió en el año 2001, aunque parece que no pudieron aguantar mucho sin tocar juntos, ya que en 2003 volvieron a las andadas presentando un nuevo Ep.
Su primer disco salió a la luz en 1989, "Suck on this", grabado en directo y con el que se convirtieron en grupo de referencia en la escena underground del momento. A éste le siguió "Frizzle Fly", y a partir de ahí continuaron sorprendiendo con sus particulares creaciones. Interesantísimos discos como "Sailing the seas of cheese" es potente aunque quizá pueda resultar más 'refinado' que los anteriores, con un bajo que está por encima de la guitarra, dejándola prácticamente en un segundo plano). "Pork Soda" es, personalmente, el mejor disco del grupo: oscuridad que se combina con locura creativa e interpretativa, lleno de ritmos rabiosos, enérgicos y entrecortados, un auténtico Imperdible del siglo XX. Otro discazo es "Brown album", con un sonido oscuro en el que sentimos cada pulso como un bloque de plomo que nos impulsa hasta lo más profundo. El Ep de versiones y rarezas "Rhinoplasty" o "Antipop", este últimomás comercial que de costumbre pero manteniendo su esencia, y en el cual colaboran músicos como Tom Morello (guitarrista de Rage Against the Machine o Tom Waits). También han sido los creadores del tema principal de la serie South Park (e incluso Les y sus compañeros aparecen en algunos momentos durante la serie).
Como he dicho, indispensable y totalmente recomendable es su disco "Pork Soda" (1993). Surgió con un estilo bastante diferente respecto a los anteriores, impactante, muy experimental y con esos tintes oscuros que continuarían en sus siguientes álbumes. A pesar de ser un disco (y un grupo) en principio anticomercial, se vendieron muchísimos ejemplares haciendo que Primus comenzaran a ser más conocidos en el panorama musical alternativo, realizando giras y actuando en festivales como el Lolapalloza de 1993 o Woostock de 1994. Durante su trayectoria han vendido millones de discos (y eso que nunca pensaron que llegarían a sonar ni siquiera en la radio...)
Una larga lista de temas imperdibles entre los que se encuentran Kalamazoo, My name is Mud, Jerry was a race car driver, Welcome to this world, John the Fisherman, Over the falls, Mr. Knowitall, Nature boy, Mr. Krinkle, Duchess and the proverbial mind spread, Too many puppets, Tommy the cat, Sgt. Baker, DMV, Pudding time o Fisticuffs. Y no hay que dejar de lado sus videoclips ni las caráctulas de sus discos, diseños con muñecos de plastilina y dibujos animados que recrean escenas grotescas rozando lo psicótico y que reflejan a la perfección el carácter de su sonido y su personalidad.
Cosas del destino, debemos agradecer que Metallica no admitiera a Les como bajista durante las pruebas de selección que hicieron en 1986 tras la muerte de su bajista Cliff Burton. Al parecer reconocieron el gran talento de Les, admitiendo que era 'demasiado bueno' pero que su estilo era muy diferente al de Metallica y que debería montar su propia banda. Si no hubiesen tomado esta decisión probablemente no habríamos conocido a este increíble grupo (aunque también habría dado lugar a unos Metallica que seguramente sonarían bastante diferentes...)
Os dejo con Jerry was a race car driver (los personajes que aparecen al final del video en stopmotion son los que forman la portada del disco) y Welcome to this world (y además que sí, ¡¡bienvenidos al particular mundo de Primus!!).