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12 jul 2013

Dave Pike Set - El vibráfono guatequero


Dave Pike, vibrafonista autodidacta, forma parte de aquellos músicos de los sesenta que buscaban renovar la música para vibráfono, entonces liderada por el gran Milt Jackson. Pike comenzó tocando en EEUU junto a grandes intérpretes del panorama jazzístico del momento: el guitarrista Kenny Burrel ("Bossanova Carnival", exquisito álbum), el pianista Bill Evans ("Pike's Peak") o el también pianista Tommy Flanagan ("Limbo Carnival"), así como acompañando al flautista Herbie Mann en sus discos, o con su propia orquesta ("Manhattan Latin")
De estos años es su disco "Jazz for the Jet Set" una joyita que podría ser la banda sonora del sarao más guatequero o de un idílico ascensor. Siempre acompañados por su voz canturreando en la distancia...

La música de Dave Pike se vuelve aún más interesante y genuina durante su estancia en Europa: en Alemania formó su propio grupo, el cuarteto Dave Pike Set: cuatro músicos que se complementan a la perfección logrando un particular e innovador concepto musical. Volker Kriegel (indispensable para el sonido del Set: guitarra y sitar), J.A. Rettenbacher (bajo y contrabajo) y Peter Baumeister (batería).

Este sonido tan auténtico, personal y vanguardista no solo le da identidad a ellos, sino, en cierto modo, también a la sociedad cosmopolita de aquellos años sesenta, la mezcla de culturas, costumbres, raíces y sonidos. Hicieron una pequeña fisura en el jazz para abrir su propio camino: una amalgama de influencias unidas en una innovadora visión del género, ya sea con las composiciones propias del grupo o reinterpretando standards.
Estuvieron en activo menos de cuatro años, de 1969 a 1972, pero nos dejaron un magnífico legado de 6 discos, con un repertorio más que variado e imprevisible. Reseñables son (junto al mencionado "Jazz for the Jet Set") "Noisy Silence-Gentle Noise", "Got the Feelling" "Infra Red". 

A su vuelta de Europa a Estados Unidos, continuó (y continúa, después de un largo período de silencio) tocando y sacando discos, como "Times Out of Mind" (de nuevo con Kenny Burrell), "Pike's Grooves", el fresquísimo "Album" (1971) o "Bluebird" (más bebopero). 
No podemos más que deleitarnos con esta particular visión del jazz, aderezado con especias de psicodelia, bossa, música afro-cubana (ya de por sí fusión de ritmos cubanos con elementos del jazz), o de la India.

Como primer acercamiento os recomiendo auténticos hits como: Sittin' on my knees, los guatequeros Jet Set y Sweet tater pie, Big Schleep, Country ShitNobody is Afraid of Howard Monster, la atrapante y dispar Send Me the Yellow Guys, Mathar, la bossa Sono, o los temas con los que os dejo hoy, Walkin' Down the Highway in a Raw Red Egg (con sección en 13/4) y But anyway.

¡Id preparando los mojitos!




25 ene 2012

Dorothy Ashby - La arpista versátil



Si hablamos de instrumentos empleados en el jazz, pocas veces (o ninguna) pensamos en el arpa como uno de ellos. Aunque ha habido y hay más músicos que lo han empleado dentro del género, Dorothy Ashby fue una de las pioneras (y también tocaba otros instrumentos, como piano, saxo y contrabajo).
En los años 50 empezó a vincular el arpa al jazz como nadie lo había hecho hasta el momento, convirtiéndose posteriormente en una referencia e influencia para muchos.

En su afán de exploración y búsqueda de nuevos sonidos fue adaptando el arpa a diversos estilos musicales, descubriendo nuevas posibilidades gracias a su visión innovadora y su creatividad.
Al principio resultaba complicado tocarlo con otros músicos de jazz que se mostraban reacios a incluirlo, ya que todavía estaba muy vinculado la música clásica. Pero más adeltante mantuvo una gran actividad musical: dio numerosos conciertos, grabó 11 discos como líder y colaboró como músico de sesión en discos de artistas de diversos estilos, como Bill Withers, Stevie Wonder o Freddie Hubbard.

En su discografía podemos escuchar el arpa en contextos muy distintos, moviéndose en géneros y sonoridades variadas pero siempre con elegancia y versatilidad. Por poner algunos ejemplos, encontramos discos como "Hip hard" y "In a minor groove" (ambos de 1958). Intimistas, apacibles y con un aporte muy personal al mundo del swing. Ambos demuestran cómo instrumentos delicados (junto al arpa, la flauta de Frank Wess) se adaptan a la perfección al sonido más jazzístico.

En 1968 creó el fascinante "Afro harping", donde podemos escuchar una fusión de soul, jazz, funk e incluso psicodelia. Un disco donde cada tema es atrapante e hipnotizador. Personalmente, lo mejor de Ashby.
Dos años más tarde sorprende con el exótico "The Rubaiyat of Dorothy Ashby", con sonoridades e instrumentos orientales, como el koto japonés (interpretado también por ella) o la kalimba.

Así, Ashby estuvo en constante evolución y renovación, enfrentándose a los prejuicios musicales que originó inicialmente su instrumento para conseguir crear músicas muy diversas que vibraban en sintonía con estilos y músicos diferentes.

Como ejemplo de este sonido tan especial, os dejo con Soul vibrations, hipnótico y sensual tema que sirve de introducción en "Afro harping", y con el tema que da nombre al álbum.
¿Cómo? ¿Qué el arpa es aburrido...? ¡Escucha esto!




27 nov 2011

The Music Machine - Garage fugaz


The Music Machine es uno de esos grupos que, aunque en su momento no tuvo el reconocimiento que merecía, posteriormente fue redescubierto por los amantes del sonido garage y psicodélico y finalmente muy valorado, aunque décadas más tarde.

En los años sesenta, los componentes de un fugaz grupo llamado The Ragamuffins se juntaron con otros músicos hasta formar en 1966 The Music Machine. Su sonido era una novedosa mezcla de garage y psicodelia, a veces con ciertos toques pop. Una atmósfera oscura donde destaca la singular voz de Sean Bonniwell (compositor de la mayoría de los temas), los teclados con aire fantasmagórico y la distorsión.

Cuando ya contaban con un sonido personal característico, el grupo decidió buscar una estética propia que les diferenciara de las demás bandas del momento, adoptando así un peculiar aspecto: vestían completamente de negro (la batería y los amplis también pintados de negro), todos peinados con el mismo pelo al más puro estilo playmobil, y cada uno con un solo guante negro (...toma ya...).

Su tema Talk talk fue el primero (y único) en conseguir ser un gran éxito, a pesar de ser menos contundente y menos aplastante que muchos otros del grupo. Poco después de este éxito, editaron su primer disco, "Turn on" (1966) que tuvo pocas ventas.

Al año siguiente la formación cambió casi por completo, ya que solo permanecía Bonniwell como miembro original, y fue rebautizada como Bonniwell Music Machine. Publicaron su segundo disco, "Bonniwell music machine" (1967), que contiene temas grabados con la primera agrupación y otros con la nueva de ese momento. También tuvo poca repercusión y acabaron disolviéndose dos años más tarde, dejando así un legado de buenas canciones que vieron la luz en un brevísimo período de tiempo, pero que no fueron valoradas hasta tiempo después.

En las dos últimas décadas, gracias a su redescubrimiento, se han editado recopilatorios con muchos de sus temas y con material inédito. Buenos temas como Double yellow line y Mother nature-Father earth (cuyos audios os enlazo hoy), The eagle never hurts the fly, Absolutely positively, Everything is everything, Unca tinka ty, Bottom of the soul, Somethin' hurtin' on me, Talk me down o In my neighborhood. 
 A pesar de que de un año a otro los componentes cambiaron prácticamente por completo, se mantiene su identidad sonora gracias a la particular y poderosa voz de Bonniwell y su sello creativo en sus composiciones.

¡Guateque oscuro!